Сеть евангелизации
Invitacion a evangelizar
Aunque Dios nos exige que cumplamos con nuestra gran comisión, tener un mismo sentir, no estar divididos y promulgar la verdad por todo el mundo, habrán muchos hermanos que se incomodarán cuando vean a alguien que si está cumpliendo con su deber como cristiano, ellos mayormente son los siguientes:
- Los que evangelizan pero por compromiso
- Los que tienen una doble vida
- Los cobardes e indecisos
- Los que solamente quieren calentar la silla
- Los que piensan que deben evangelizar solo cuando Dios les dice que lo hagan
- Los que piensan que ser evangelista es solamente para los del ministerio
- Los afanados y ávaros por falta de tiempo
- Los que se averguenzan del evangelio
- Los que odian que les recuerdes que deberían de evangelizar
Es entonces que cuando en la iglesia haya alguien con un sentir como el de los cristianos de la iglesia primitiva, que realmente ama a las almas perdidas, casi todas las personas anteriomente mencionadas se aferrarán al siguiente versículo para excusarse Filipenses 2:13, donde se afirma que Dios produce en nosotros el sentir y el hacer, es decir a todo aquel animoso para evangelizar es porque Dios les puso ese sentir, y a todo aquel que no, bueno por que no.
Siguiendo esta lógica sería injusto si el señor dijera alguna vez ¿por qué no evangelizaste? pues podríamos decirles bueno porque no me pusiste ese sentir.
Decir algo semejante implicaría que todas las afirmaciones de Dios en la biblia para evangelizar caerían en desacredito, pues después de todo solamente se aplicaba para quienes Dios ponía ese sentir.
¿Y cómo sabemos identificar cuando nos pone ese sentir? sencillamente cuando somos cristianos nuevos, a veces la persona llegará a sentir un impulso por evangelizar pues comprende que es necesario más rápido que aquel cristiano de mucho tiempo que aun no y que también no quiere comprender.
Pero esto no sucede en todos los cristianos nuevos, pues algunos más bien se asustarán al saber es necesario evangelizar.
Por lo que «ese sentir» es un empujón para evangelizar que tienen algunos, pero en otros por ejemplo no hay ningún sentir extra al suyo para salir a evangelizar, si no que comprenden perfecta y razonablemente que es necesario, porque de tal manera amó Dios al mundo, lo mínimo es expandir los efectos de la cruz del calvario a todos los que aun no son salvos.
Un sentimiento de emoción puede ser un impulso que te lleve a comprender también en acción que las almas nos necesitan y aquella persona puede seguir haciendolo esta vez motivado por una comprensión plena de querer hacerlo.
Pero en otros más bien ese sentir ya sea producido por Dios o por si mismo, podría ser fugaz, al cabo del tiempo desvanecerse.
Y cómo nosotros no podemos saber el futuro así de cien, todos hubieran perdido el sentir, tenemos que decirle al nuevo, vamos tu sé que tu lo lograrás, animarle en vez de pronosticarle un fracaso o aun meterlo al mismo saco de lo que fracasaron, pues cómo iglesia debemos de animarnos mutuamente, advertir si de las posibles consecuencias pero no dar eso por sentado, si no plantear las barreras que tienen que superar a fin de que lo consigan porque confías en que así será, los ayudarás, animarás y le darás todo tu apoyo.
De manera que es necesario que ayudemos a todos los que no quieran evangelizar a hacerlo, pues la iglesia no solamente es un lugar para adorar, escuchar predicas, orar y alabar, si no que es a modo de un cuartel de soldados listos para la batalla en el mundo, de donde deben de salir obreros para la obra, y si como obreros vemos que algunos están ociosos o solamente ven por lo suyo, es nuestra obligación exhortarlos. Hebreos 3:13
Pues si decimos que amamos evangelizar y en las calles estamos dando lecciones a los inconversos ¿no estamos siendo hipócritas al no hacerlo en la propia iglesia? pues tenemos que ser congruentes en todo lugar y decir las cosas tal cual son, para que no haya un relajo que el diablo disfruta beneplacitamente. 1 Corintios 5:12-13 explica que cuando hay un pecador es necesario exhortarlo en la iglesia por los propios hermanos, es decir exhorta también a los de la iglesia que estén en deficencia o pecado, pues el versículo anterior de Hebreos dice que es necesario exhortar para que precisamente nadie caiga en pecado, o al menos querer evitar que los tales caigan en pecado, Santiago 4:17 afirma que quien no hace lo bueno pudiendo, le es pecado, en otras palabras si no somos ávaros, tenemos tiempo disponible y podremos hacer lo bueno (evangelizar) si no lo hacemos pudiendo, es pecado y cobardía, pero cuidado que ya hemos visto que en la sección acuerdos para salir, que aun cuando estemos super ocupados con justas razones, también podemos evangelizar, pues así cumplimos el primer mandamiento, amarás al señor sobre todas las cosas.
Por ello cuando Dios vea a las almas perdidas caer al lago de fuego no solamente su ira estará sobre los demonios quienes propiciaron que eso suceda, si no sobre los hijos de Dios quienes se reconocían a si mismo como tales, pero que no cumplieron con su gran comisión al darles una palabra a esas almas y representar al reino de los cielo frente a ellos, esto puede sonar como un requisito para ir al cielo el cual es evangelizar, aunque la biblia no lo especifica directamente, si que lo hace de manera indirecta si es que conectamos en perfecta congruencia los puntos, por que el versículo en Apocalipsis 21:8 no por nada se menciona a los cobardes, despierta iglesia.
Por tanto para realizar un invitación exitosa para todos los hermanos que no salen a la obra, lo primero es no invitarlos, es decir solamente dejar que nuestro ejemplo lo haga y desde luego mencionar de manera sobria que estamos evangelizando no diciendolo para vanagloriarnos si no como un anuncio de buena noticia, donde ellos deberían de alegrarse a sobre manera pero si notamos que más bien se entristecen o incomodan eso es algo para pensar.
Pues ya vimos en secciones anteriores que lo bueno tiene que contarse, no basado en el tergiversado versículo de lo que hace tu mano derecha no lo sepa la izquierda, pues si nos callamos nunca así podremos animar a evangelizar a nadie, contandoles nuestras experiencias les estaremos diciendo que evangelicen, luego de esa fase está en mencionar gradualmente varios versículos que lo orden, y finalmente después de hacer lo anteriormente mencionado en ese orden, podemos decirles voy a evangelizar tal día y será cerca de aquí, quizás puedas unirte, que sea domingo y sea avisado con anticipación.
Para que aquellos puedan animarse, siendo también importante hablar de esto con el pastor quien debe apoyarnos desde el púlpito haciendoles recordar a todos o enseñandoles tal vez que es necesario el evangelizar, donde nosotros tenemos que corregir las deficiencias que podamos observar tanto de los hermanos como de los lideres e inclusive el pastor, pues para todo aquel que quiera saber que es la iglesia a profundidad, busque en este proyecto la sección la primera iglesia.
Es importante que seamos prudentes con nuestras invitaciones, atraer a los que se ven más predispuestos y saber discernir bien con quienes son más reacios, a fin de que con nuestro ejemplo vean a alguien a quien seguir como a Timoteo, y por fin los hijos de Dios de todas las iglesias sean el remanente activo e incómodo para el diablo en todo el mundo, no solamente en cuatro paredes.