Сеть евангелизации
Consciencia cauterizada
Habrá situaciones donde muchas personas serán incapaces de sentir remordimiento por sus malas acciones, por lo que decirles en un intento por dejarles un mensaje breve y apresurado que sigan sus consciencias, si es que ellos lo tienen bien cauterizado, es decir cerrado, será complicado que puedan recapacitar por si mismos porque no les importará nada más que seguir haciendo el mal, aunque sepan que en poco tiempo entrarán al infierno.
Es así como estas personas completamente endemoniadas pierden por completo su propio afecto, donde es necesario que el poder de Dios se manifeste ante un hijo de Dios, para que su luz brille en ellos y el espíritu pueda convencerlos de su pecado, abrir sus consciencias y hacerles sentir un temor aterrador por el juicio venidero a fin de que se arrepientan.
Si bien todos nacemos con consciencia, las primeras veces que la quebrantamos nuestro corazón nos reprenderá, 1 Juan 3:20 «Pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas»
Eso nos hará sentir remordimiento pero llegará un punto donde las personas maldadas cauterizarán su consciencia, cerrandola para no volver a escucharla, pues es la voz de Dios que dice no lo hagas, entonces estas personas permanecerán en sus malas acciones siendo implacables y sin misericordia, pero tampoco excusables pues a si mismos negaron sus consciencias.
Juan 3:20 «Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios»
Por lo tanto ante el encuentro de personas necias es necesario hablar con autoridad y poder de Dios para expulsar a todo demonio que quiera estorbar, para que el espíritu obre en ellos y mediante la palabra de Dios puedan comprender el poder del evangelio, que destruye las obras del enemigo.
Hebreos 4:12 «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón»
De manera que siempre la palabra de Dios transtornará a los perversos a fin de que sean atravesados con la verdad y que ese sufrimiento les motive a recapacitar, pues saben que no tienen la paz en su ser, que solamente el estar en comunión con Dios puede dar.