Dios dijo que su nombre sería grande entre las naciones (Malaquías 1:11; Filipenses 2:911). Jesús, en hebreo Jehoshuah, significa Jehová salva. Al comenzar el tercer milenio, más de dos mil millones de personas se declaran cristianas.
Multitudes aún más grandes consideran a Jesús como el mayor profeta y maestro de todos los tiempos. Como se predijo, ningún otro nombre se compara con la fama que se le atribuye a Jesucristo.