Moroni 10:4

Network of sects

El captamiento de los mormones

Moroni 10:4, el testimonio interno y el evangelio diferente del mormonismo

«Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira».

—2 Tesalonicenses 2:11.

«Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema».

—Gálatas 1:8.

Estos pasajes contienen advertencias muy serias. Sin embargo, deben utilizarse dentro de su contexto y no como simples etiquetas para condenar automáticamente a toda persona que pertenezca al mormonismo.

Segunda Tesalonicenses 2 no enseña que toda persona que comete un error doctrinal haya recibido necesariamente una manifestación demoníaca. Habla de quienes rechazaron deliberadamente «el amor de la verdad» y prefirieron la injusticia.

Por tanto, puede aplicarse como advertencia sobre el peligro de rechazar la verdad para aferrarse a una mentira, pero no permite declarar sin más que toda sensación experimentada por un mormón procede directamente de un demonio.

Gálatas 1:8 resulta todavía más directamente aplicable. Pablo enseña que ni siquiera una experiencia sobrenatural o la aparición de un ángel puede autorizar un evangelio diferente del mensaje que Cristo entregó mediante sus apóstoles.

La pregunta central no es:

«¿Sintió algo la persona cuando leyó el Libro de Mormón?».

La pregunta es:

«¿Concuerda el mensaje mormón con el evangelio que Jesucristo y sus apóstoles ya revelaron?».

Si contradice el evangelio apostólico, ninguna emoción, visión, ángel o sensación interior puede convertirlo en verdadero.

¿Cómo utilizan los mormones Moroni 10:4?

El Libro de Mormón declara:

«Y cuando recibáis estas cosas, quisiera exhortaros a que preguntaseis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo».

—Moroni 10:4.

La Iglesia mormona no considera este versículo una recomendación secundaria. Su manual misionero oficial instruye a los misioneros a invitar a las personas a leer el Libro de Mormón, orar sinceramente y buscar una confirmación del Espíritu Santo. También declara que ese testimonio espiritual llega a convertirse en el fundamento de la fe de una persona en la restauración de la Iglesia de Cristo mediante José Smith. (Iglesia de Jesucristo)

Sus materiales educativos explican que la respuesta puede experimentarse como una sensación tranquila y sutil, una seguridad interior, paz o calor espiritual. Por tanto, es correcto afirmar que la experiencia subjetiva ocupa un lugar central dentro del proceso de conversión mormón. (Iglesia de Jesucristo)

Sin embargo, debemos ser justos: los misioneros no suelen pedir simplemente que alguien cierre los ojos y espere una emoción momentánea. También lo invitan a:

  • Leer el libro.

  • Meditar su mensaje.

  • Recordar las misericordias de Dios.

  • Orar sinceramente.

  • Estar dispuesto a actuar según la respuesta recibida.

Aun así, el problema permanece: la conclusión definitiva no depende de que las afirmaciones históricas del Libro de Mormón puedan demostrarse, sino de que la persona interprete una experiencia interna como confirmación del Espíritu Santo.

Un procedimiento que se confirma a sí mismo

La prueba de Moroni funciona de manera circular.

El Libro de Mormón afirma:

  1. Que es verdadero.

  2. Que Dios confirmará que es verdadero.

  3. Que la confirmación será recibida mediante una experiencia espiritual.

  4. Que quien no recibe esa confirmación debe seguir buscando con mayor sinceridad, intención o fe.

De este modo, el libro establece su propio procedimiento de validación y define anticipadamente cuál debe ser el resultado.

Si la persona siente paz:

El Espíritu confirmó que el libro es verdadero.

Si no siente nada:

Debe continuar leyendo y orando.

Si encuentra evidencias contrarias:

Debe confiar más en la confirmación espiritual.

Si concluye que el libro es falso:

Puede afirmarse que no preguntó con verdadera intención, que no tuvo suficiente fe o que no estuvo dispuesto a obedecer.

Este método dificulta que la afirmación pueda ser refutada. Cualquier resultado puede reinterpretarse para proteger al Libro de Mormón.

Una prueba confiable debería permitir dos resultados reales:

  • Confirmación.

  • Refutación.

Pero la promesa de Moroni es utilizada normalmente para conducir a una sola conclusión aceptable.

No es correcto llamarlo «hipnosis»

No existe fundamento suficiente para afirmar que pedir a alguien que lea y ore constituye técnicamente una forma de hipnosis.

La oración, la lectura y la meditación no son en sí mismas prácticas hipnóticas. Los cristianos oran, meditan en la Palabra de Dios y buscan dirección espiritual.

El problema no está en orar.

El problema está en utilizar una impresión subjetiva como autoridad final para confirmar un libro cuyas doctrinas y afirmaciones deben ser examinadas.

Es más exacto describir el procedimiento como:

  • Una prueba subjetiva.

  • Un método de confirmación interna.

  • Un razonamiento circular.

  • Una experiencia interpretada previamente por la organización.

  • Un sistema difícil de refutar.

No necesitamos usar términos psicológicos exagerados para demostrar el problema bíblico.

¿Toda sensación mormona procede de demonios?

Tampoco puede afirmarse que cada mormón que sintió paz, alegría o seguridad recibió necesariamente una manifestación directa de un demonio.

Una experiencia semejante puede relacionarse con:

  • Emoción personal.

  • Expectativas previas.

  • Alivio psicológico.

  • Deseo de encontrar respuestas.

  • Influencia del entorno.

  • Afecto hacia los misioneros.

  • Sentido de pertenencia.

  • Interpretación religiosa de una experiencia normal.

  • Autoengaño.

  • En ciertos casos, engaño espiritual.

La Biblia enseña que existen espíritus engañadores:

«El Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores».

—1 Timoteo 4:1.

También enseña que Satanás puede disfrazarse como ángel de luz:

«El mismo Satanás se disfraza como ángel de luz».

—2 Corintios 11:14.

Por tanto, el engaño espiritual es una posibilidad bíblica real. Pero nosotros no podemos identificar con certeza el origen exacto de cada experiencia interior.

Lo que sí podemos afirmar es que ninguna experiencia debe ser aceptada como procedente de Dios antes de ser examinada por la verdad que él ya reveló.

Dios sí puede producir convicción y sentimientos

La afirmación:

«Dios nunca utiliza sentimientos para confirmar la verdad».

Es demasiado absoluta y no corresponde con toda la enseñanza bíblica.

La Biblia habla de:

  • Gozo producido por el Espíritu Santo.

  • Paz de Dios.

  • Convicción de pecado.

  • Seguridad espiritual.

  • Consuelo.

  • Corazones que arden al escuchar a Cristo.

  • El testimonio del Espíritu de que somos hijos de Dios.

«El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios».

—Romanos 8:16.

«El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz».

—Gálatas 5:22.

«¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?».

—Lucas 24:32.

Por tanto, los sentimientos no son necesariamente malos ni inútiles.

La corrección bíblica es esta:

Dios puede producir convicción, paz y gozo, pero ninguna sensación interior constituye por sí sola una prueba infalible de verdad.

Los discípulos de Emaús no se limitaron a decir que su corazón ardía. Cristo les abrió las Escrituras y les mostró cómo Moisés y los profetas daban testimonio de él.

La experiencia interior acompañaba a la verdad objetiva; no la reemplazaba.

La Biblia ordena probar los espíritus

Juan escribió:

«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo».

—1 Juan 4:1.

Observe que Juan no dice:

«Si produce paz, es de Dios».

Tampoco:

«Si hace sentir gozo, debe ser verdadero».

Dice:

«Probad los espíritus».

La experiencia espiritual necesita ser examinada.

El significado de confesar que Cristo vino en carne

Juan continúa:

«Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios».

—1 Juan 4:2.

Este versículo respondía particularmente a falsos maestros que negaban la verdadera encarnación de Cristo. Algunos sostenían que Jesús solamente parecía poseer un cuerpo humano o separaban al Cristo celestial del hombre Jesús.

Sin embargo, este versículo no debe utilizarse de manera simplista contra los mormones.

La Iglesia mormona sí confiesa verbalmente que Jesucristo vino en carne, murió y resucitó. Por tanto, no podemos decir:

«Como son mormones, niegan literalmente que Jesucristo vino en carne».

El problema doctrinal aparece al examinar qué Cristo confiesan, qué naturaleza le atribuyen y qué evangelio relacionan con él.

Pablo advirtió:

«Si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu […] u otro evangelio».

—2 Corintios 11:4.

Una persona puede pronunciar el nombre «Jesús» y aun así atribuirle una identidad, naturaleza o evangelio diferente del apostólico.

La prueba apostólica de 1 Juan 4:6

Juan añade una prueba decisiva:

«Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye».

—1 Juan 4:6.

El pronombre «nosotros» se refiere principalmente a Juan y a los testigos apostólicos de Jesucristo.

El verdadero Espíritu:

  • Confiesa correctamente a Jesucristo.

  • Escucha la doctrina apostólica.

  • No contradice lo que Cristo reveló por medio de sus testigos.

Por tanto, una supuesta revelación no debe examinarse solamente preguntando si menciona a Jesús. También debe preguntarse:

¿Permanece en la doctrina apostólica acerca de Dios, Cristo, el pecado, la gracia, la salvación y la Iglesia?

Juan declara:

«Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros».

—1 Juan 2:24.

Y también:

«Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios».

—2 Juan 9.

La prueba no es solamente una emoción religiosa. Es permanecer en la enseñanza recibida desde el principio.

Santiago 1:5 no promete confirmar cualquier libro religioso

José Smith afirmó que Santiago 1:5 lo impulsó a pedir sabiduría a Dios:

«Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios».

El principio es verdadero: Dios invita al creyente a pedir sabiduría.

Sin embargo, el pasaje no promete que Dios confirmará milagrosamente la autenticidad de cualquier libro sobre el cual una persona ore.

Santiago escribe a creyentes que enfrentaban pruebas. Les ordena pedir sabiduría para vivir fielmente en medio de esas dificultades.

El texto promete sabiduría, no una señal emocional infalible para determinar:

  • Qué libro es Escritura.

  • Qué iglesia es la única verdadera.

  • Qué fundador es profeta.

  • Qué religión debe aceptarse.

Además, Santiago enseña que la sabiduría de lo alto posee características reconocibles:

«La sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos».

—Santiago 3:17.

La supuesta respuesta debe ser examinada por su conformidad con la revelación de Dios, no aceptada únicamente porque apareció después de una oración.

Juan 16:13 no promete interpretación infalible a cada creyente

Jesús dijo:

«Cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad».

—Juan 16:13.

Este pasaje fue dirigido directamente a los apóstoles durante la última cena. Forma parte de la promesa de que el Espíritu Santo:

  • Les recordaría las palabras de Cristo.

  • Les enseñaría.

  • Los guiaría.

  • Les revelaría lo que todavía debían comunicar.

  • Los capacitaría para dar testimonio apostólico.

Esta promesa ayuda a explicar cómo recibimos la enseñanza apostólica preservada en el Nuevo Testamento.

No significa que cada persona que ore recibirá una interpretación privada infalible.

De lo contrario, dos personas podrían recibir respuestas contradictorias y ambas afirmar:

«El Espíritu me guio a toda la verdad».

El Espíritu Santo no contradice su propia revelación.

La fe viene por la Palabra de Cristo

Pablo escribió:

«Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios».

—Romanos 10:17.

La fe bíblica no consiste en creer algo porque produjo una emoción agradable.

La fe responde a la Palabra de Dios, al evangelio de Cristo y al testimonio apostólico.

Los bereanos fueron elogiados porque no aceptaron ciegamente las enseñanzas de Pablo:

«Escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así».

—Hechos 17:11.

Si incluso la predicación de Pablo fue examinada mediante las Escrituras, con mayor razón deben ser examinadas las afirmaciones de José Smith.

Los bereanos no recibieron esta instrucción:

«No analicen la enseñanza; oren hasta sentir que Pablo tiene razón».

Escucharon con disposición, pero verificaron el mensaje.

Ni siquiera un milagro demuestra que una doctrina sea verdadera

Deuteronomio 13 presenta un principio decisivo.

Moisés enseña que incluso si un profeta anuncia una señal y la señal ocurre, debe ser rechazado si conduce al pueblo hacia dioses ajenos.

El cumplimiento de una señal no puede justificar una doctrina falsa.

Por tanto, aunque un mormón pudiera demostrar una experiencia espiritual extraordinaria, todavía tendría que probar que su mensaje concuerda con el Dios y el evangelio ya revelados.

La experiencia nunca está por encima de la verdad.

Isaías dice:

«¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido».

—Isaías 8:20.

Pablo ordena:

«Examinadlo todo; retened lo bueno».

—1 Tesalonicenses 5:21.

¿Es el mormonismo realmente otro evangelio?

No basta decir que el mormonismo tiene otro libro. La existencia de un texto religioso adicional no demuestra por sí sola que contenga otro evangelio.

Debe compararse su mensaje con el evangelio apostólico.

Pablo resume el evangelio:

«Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y […] fue sepultado, y […] resucitó al tercer día».

—1 Corintios 15:3-4.

El evangelio anuncia que:

  • Todos han pecado.

  • Cristo murió por los pecadores.

  • Su sacrificio fue suficiente.

  • Resucitó corporalmente.

  • El pecador es justificado por gracia mediante la fe.

  • Las buenas obras son fruto de la salvación, no el precio con el que se compra.

  • Cristo es el único Mediador.

  • Su sacrificio fue realizado una vez para siempre.

El mormonismo utiliza muchas de estas mismas palabras y afirma que Jesucristo es central en su plan de salvación. No debe acusársele falsamente de enseñar que una persona puede salvarse completamente sin Cristo.

Sin embargo, añade un sistema doctrinal y sacramental desconocido para los apóstoles.

Escrituras adicionales que corrigen y completan la Biblia

El octavo Artículo de Fe mormón declara:

«Creemos que la Biblia es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente; también creemos que el Libro de Mormón es la palabra de Dios».

La Iglesia enseña oficialmente que verdades claras y preciosas fueron retiradas o perdidas de la Biblia y que el Libro de Mormón, la Traducción de José Smith, Doctrina y Convenios, la Perla de Gran Precio y los profetas modernos restauran información esencial. (Iglesia de Jesucristo)

Por tanto, la autoridad final ya no descansa en la Biblia, sino en el sistema de revelación mormón que decide:

  • Qué partes de la Biblia son correctas.

  • Qué traducciones deben aceptarse.

  • Qué doctrinas supuestamente fueron eliminadas.

  • Cómo deben interpretarse los textos.

  • Qué revelaciones posteriores poseen mayor autoridad.

La Biblia queda subordinada a José Smith y a los profetas mormones.

Una Iglesia y un sacerdocio supuestamente restaurados

El mormonismo afirma que la Iglesia original, su autoridad, sus convenios y sus ordenanzas desaparecieron de la tierra y tuvieron que ser restaurados mediante José Smith. Esta continúa siendo una enseñanza oficial. (Iglesia de Jesucristo)

El Nuevo Testamento, por el contrario, presenta a Cristo preservando a su Iglesia:

«Edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella».

—Mateo 16:18.

«Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo».

—Mateo 28:20.

El mormonismo crea una desaparición total que la Biblia nunca anuncia y después presenta a José Smith como la única solución.

Ordenanzas necesarias para la exaltación

La Iglesia mormona enseña oficialmente que ciertas ordenanzas son esenciales para la salvación y la exaltación:

  • Bautismo.

  • Confirmación.

  • Ordenación al Sacerdocio de Melquisedec para los varones.

  • Investidura del templo.

  • Sellamiento matrimonial.

También enseña que la exaltación más elevada requiere recibir y guardar convenios del templo. (Iglesia de Jesucristo)

Estas ordenanzas no aparecen como requisitos de exaltación en el evangelio apostólico.

Pablo declara:

«Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley».

—Romanos 3:28.

«Por gracia sois salvos por medio de la fe […] no por obras».

—Efesios 2:8-9.

Esto no elimina la obediencia. El versículo siguiente declara que los creyentes fueron creados para buenas obras.

La diferencia es fundamental:

Evangelio apostólico:

Las buenas obras y la obediencia proceden de la salvación recibida por gracia.

Sistema mormón:

La plenitud de la exaltación depende de recibir y guardar ordenanzas administradas exclusivamente por su sacerdocio.

Exaltación hasta llegar a ser como Dios

La Iglesia mormona enseña que los seres humanos pueden llegar a ser como el Padre celestial y recibir una condición exaltada. Sus manuales oficiales describen el propósito de la vida como progresar hasta ser semejantes a Dios y recibir las bendiciones de la exaltación. (Iglesia de Jesucristo)

La Biblia enseña que los creyentes serán glorificados, transformados a la imagen moral de Cristo, adoptados como hijos y participantes de la naturaleza divina.

Pero nunca enseña que lleguen a convertirse en dioses del mismo orden que el Dios eterno, gobernando mundos como seres divinos semejantes al Padre.

Dios declara:

«Antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí».

—Isaías 43:10.

«Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios».

—Isaías 44:6.

La glorificación del creyente no borra la distinción eterna entre el Creador y la criatura.

La obra perfecta y suficiente de Cristo

Hebreos declara:

«Con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados».

—Hebreos 10:14.

Jesús no dejó incompleta la salvación esperando que José Smith restaurara:

  • Sacerdocios perdidos.

  • Investiduras secretas.

  • Sellamientos matrimoniales.

  • Bautismos por los muertos.

  • Nuevas Escrituras.

  • Nuevos profetas universales.

  • Nuevas llaves de exaltación.

Cristo dijo:

«Consumado es».

—Juan 19:30.

El evangelio fue entregado a los santos:

«La fe que ha sido una vez dada a los santos».

—Judas 3.

La palabra «una vez» señala una entrega decisiva, no una fe que desaparecería para ser entregada nuevamente en el siglo XIX.

¿Está la Biblia completamente corrompida?

La Biblia no enseña que cada copia o traducción sea absolutamente perfecta.

Existen:

  • Variantes de copia.

  • Diferencias entre manuscritos.

  • Traducciones mejores y peores.

  • Pasajes de interpretación difícil.

  • Errores humanos en determinadas ediciones.

Por tanto, no conviene declarar:

«Toda traducción bíblica es perfecta y jamás contiene un error».

La afirmación cristiana sólida es:

Dios ha preservado suficientemente su Palabra, y la enseñanza necesaria para conocer el evangelio no desapareció de la tradición manuscrita.

Los manuscritos bíblicos pueden compararse entre sí. Instituciones especializadas mantienen catálogos y digitalizan manuscritos griegos procedentes de numerosos lugares, permitiendo a los investigadores estudiar públicamente las variantes y reconstruir el texto. (Centro de Estudios del Nuevo Testamento)

La afirmación mormona de que doctrinas claras y preciosas fueron retiradas necesita responder preguntas concretas:

  • ¿Qué doctrina fue eliminada?

  • ¿De qué libro?

  • ¿De qué versículos?

  • ¿En qué siglo ocurrió?

  • ¿Quién realizó la eliminación?

  • ¿Qué manuscritos anteriores conservan el texto?

  • ¿Qué familias manuscritas muestran el cambio?

  • ¿Por qué las traducciones antiguas tampoco conservan esa supuesta doctrina?

  • ¿Qué evidencia existe aparte de la afirmación del mismo Libro de Mormón?

La Iglesia mormona afirma que esas verdades se perdieron, pero la afirmación procede principalmente de 1 Nefi 13 y de las revelaciones de José Smith. (Iglesia de Jesucristo)

Esto vuelve a producir un razonamiento circular:

  1. José Smith afirma que la Biblia fue alterada.

  2. El Libro de Mormón, traducido por José Smith, confirma que fue alterada.

  3. Las revelaciones de José Smith restauran lo supuestamente eliminado.

  4. Las diferencias entre José Smith y la Biblia son explicadas diciendo que la Biblia fue alterada.

El acusador se convierte en la única fuente de la acusación y también en el único restaurador del contenido perdido.

Segunda Nefi 29 no dice literalmente «solo los necios usan la Biblia»

Es necesario corregir las referencias.

La frase:

«Solo los necios usan solamente la Biblia».

No aparece literalmente en el Libro de Mormón y no debe colocarse entre comillas como si fuera una cita textual.

Segunda Nefi 29:3 representa a los gentiles diciendo:

«¡Una Biblia! ¡Una Biblia! Tenemos una Biblia, y no puede haber más Biblia».

El capítulo los reprende por rechazar otras supuestas palabras de Dios. (Iglesia de Jesucristo)

Segunda Nefi 28:29 también condena a quien dice que ya recibió suficiente palabra de Dios y no necesita más. (Iglesia de Jesucristo)

Las referencias correctas son:

  • 2 Nefi 28:29-30.

  • 2 Nefi 29:3-10.

No existe 2 Nefi 29:30.

El argumento preciso es que el Libro de Mormón presenta la suficiencia de la revelación bíblica como una actitud equivocada y prepara al lector para aceptar nuevos libros y profetas.

El lugar del nacimiento de Jesús no es el mejor argumento

Alma 7:10 dice que Jesús nacería:

«En Jerusalén, que es la tierra de nuestros antepasados».

La Biblia especifica Belén.

A primera vista parece una contradicción. Sin embargo, los apologistas mormones responden que «tierra de Jerusalén» podría designar una región más amplia que incluyera poblaciones cercanas como Belén. La propia Iglesia utiliza actualmente esta explicación. (Iglesia de Jesucristo)

Por tanto, este no es uno de los argumentos más fuertes contra el Libro de Mormón.

Puede señalarse como una expresión imprecisa, pero no debe presentarse como una contradicción absolutamente concluyente. Existen problemas históricos, doctrinales y textuales mucho más sólidos.

La misma sensación aparece en religiones contradictorias

Miembros de distintas religiones afirman haber recibido:

  • Paz.

  • Gozo.

  • Una presencia espiritual.

  • Convicción.

  • Una voz interna.

  • Sueños.

  • Sanidad.

  • Seguridad de que su grupo es verdadero.

Estas experiencias aparecen en movimientos que se contradicen entre sí.

Un miembro mormón puede sentir que José Smith fue profeta.

Un testigo de Jehová puede sentir que su organización es dirigida por Dios.

Un adventista puede sentir que Elena de White fue inspirada.

Un católico puede sentir que determinadas apariciones marianas son verdaderas.

Un musulmán puede sentir que el Corán es la revelación final.

Un miembro de un grupo derivado del mormonismo puede sentir que su profeta, y no el presidente de la Iglesia de Utah, posee la verdadera sucesión.

Las doctrinas contradictorias no pueden ser todas verdaderas simultáneamente.

Por tanto, la intensidad o sinceridad de una sensación no demuestra la verdad de su interpretación.

La pregunta necesaria es:

¿Cómo diferencia una persona entre el Espíritu Santo, sus propias emociones y una experiencia engañosa?

La respuesta bíblica es:

  • La doctrina apostólica.

  • La Escritura.

  • El evangelio ya recibido.

  • El fruto moral.

  • La verdad acerca de Cristo.

  • El examen racional de las afirmaciones.

  • La evidencia disponible.

No debe atacarse a la persona por su experiencia

Decirle directamente a un mormón:

«Lo que sentiste fue un demonio».

Probablemente cerrará inmediatamente la conversación.

Además, es una afirmación que no podemos demostrar acerca de una experiencia individual.

Es mejor preguntar:

«¿Cómo sabes que esa sensación fue el Espíritu Santo?».

«¿Qué harías si una persona de otra religión recibiera exactamente la misma sensación?».

«¿Puede el Espíritu Santo confirmar dos doctrinas contradictorias?».

«¿Debe una impresión espiritual ser examinada por las Escrituras?».

«¿Aceptarías que el Libro de Mormón fuera falso si la evidencia lo demostrara?».

«¿Existe algún resultado de la oración que te permitiría concluir que no es verdadero?».

Estas preguntas exponen el problema sin insultar a la persona.

No todas las controversias tienen la misma importancia

Al hablar con un mormón, no es necesario comenzar inmediatamente con:

  • La vida matrimonial de José Smith.

  • Sus procesos judiciales.

  • Su búsqueda de tesoros.

  • La forma exacta de su muerte.

  • Cada profecía discutida.

  • Cada declaración ofensiva de un antiguo dirigente.

Estos asuntos pueden ser importantes y varios poseen documentación histórica seria. Pero una conversación puede perderse en centenares de detalles secundarios.

Los puntos centrales son:

  1. ¿Quién es Dios?

  2. ¿Quién es Jesucristo?

  3. ¿Qué es el evangelio?

  4. ¿Cómo es justificado el pecador?

  5. ¿Es suficiente el sacrificio de Cristo?

  6. ¿Fue preservada su Iglesia?

  7. ¿Es necesaria la autoridad de José Smith?

  8. ¿Puede demostrarse que el Libro de Mormón es un registro antiguo?

  9. ¿Debe una sensación interior gobernar sobre las Escrituras?

Si la autoridad del Libro de Mormón y de José Smith cae, todo el sistema de restauración pierde su fundamento.

No basta con decir «la Biblia es verdadera»

También debemos evitar responder:

«La Biblia es verdadera porque yo siento que es verdadera».

Eso repetiría el mismo problema.

La confianza en la Biblia se sostiene mediante un conjunto de razones:

  • El testimonio de Cristo.

  • El testimonio apostólico.

  • La unidad de su mensaje redentor.

  • El cumplimiento histórico del evangelio en Jesucristo.

  • La preservación manuscrita.

  • La posibilidad de examinar públicamente sus textos.

  • La continuidad histórica de su transmisión.

  • La correspondencia con lugares, pueblos e imperios conocidos.

  • El poder de su mensaje para revelar el pecado y conducir a Cristo.

  • La obra interna del Espíritu Santo acompañando, no reemplazando, la Palabra.

La fe cristiana no es irracional.

Tampoco depende de que cada creyente posea conocimiento especializado de arqueología, manuscritos o idiomas antiguos. Pero no exige negar la evidencia para conservar una sensación.

Una prueba práctica para el método de Moroni

Puede preguntarse respetuosamente a un mormón:

«¿Estarías dispuesto a leer el Nuevo Testamento completo y pedir a Dios que te muestre si el evangelio apostólico es suficiente y si José Smith añadió doctrinas que Cristo no enseñó?».

Sin embargo, incluso esta propuesta no debe reducirse nuevamente a esperar una emoción.

Debe invitarse a la persona a:

  • Leer cuidadosamente.

  • Comparar doctrinas.

  • Examinar contextos.

  • Investigar afirmaciones históricas.

  • Considerar las explicaciones de ambas partes.

  • Orar por sabiduría.

  • Estar dispuesta a abandonar su posición si resulta falsa.

La oración correcta no es:

«Dios, hazme sentir que lo que ya deseo creer es verdad».

Debe ser:

«Señor, corrígeme aunque la verdad contradiga lo que quiero creer».

Cómo presentar el evangelio a un mormón

No podemos «salvar a un mormón» mediante nuestra capacidad argumentativa. Solamente Cristo salva.

Nuestro deber es presentar claramente:

  • La santidad de Dios.

  • La gravedad del pecado.

  • La incapacidad humana para justificarse.

  • La divinidad eterna de Cristo.

  • Su encarnación verdadera.

  • Su muerte sustitutiva.

  • Su resurrección corporal.

  • La suficiencia de su sacrificio.

  • La justificación por gracia mediante la fe.

  • El arrepentimiento.

  • La autoridad de la Palabra de Dios.

  • La falsedad de cualquier evangelio que añada mediadores o requisitos institucionales.

Pablo dijo:

«No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree».

—Romanos 1:16.

El objetivo no es ganar una discusión ni humillar al mormón.

Es quitar la confianza de:

  • José Smith.

  • El profeta viviente.

  • Las ceremonias del templo.

  • El sacerdocio mormón.

  • La exaltación mediante convenios institucionales.

  • Una sensación interpretada como testimonio infalible.

Y dirigirla hacia Jesucristo.

¿Dónde está el carácter sectario?

El carácter sectario del procedimiento aparece cuando:

  • La organización proporciona el libro que debe aceptarse.

  • El mismo libro proporciona la prueba de su autenticidad.

  • La organización enseña cómo debe interpretarse la experiencia.

  • La respuesta espiritual se convierte en fundamento de la autoridad institucional.

  • La evidencia contraria queda subordinada al testimonio interno.

  • La ausencia de confirmación se atribuye a falta de sinceridad o fe.

  • La persona aprende a desconfiar de toda crítica externa.

  • La Biblia se acepta solamente según la interpretación del profeta mormón.

  • Las doctrinas del grupo quedan protegidas contra cualquier refutación.

El manual misionero declara que la confirmación del Libro de Mormón se convierte en fundamento de la fe en que Cristo restauró su Iglesia mediante José Smith. (Iglesia de Jesucristo)

Esto significa que una experiencia subjetiva inicial termina validando todo un sistema:

  1. El Libro de Mormón es verdadero.

  2. Por tanto, José Smith fue profeta.

  3. Por tanto, la restauración ocurrió.

  4. Por tanto, la Iglesia mormona posee autoridad.

  5. Por tanto, sus actuales profetas deben ser obedecidos.

  6. Por tanto, sus ordenanzas son necesarias.

La conclusión institucional completa depende de la interpretación de una experiencia interior.

Conclusión

No es correcto afirmar que toda sensación mormona sea automáticamente una manifestación demoníaca.

Tampoco es correcto decir que Dios jamás utiliza sentimientos, convicción o paz.

La enseñanza bíblica es más precisa:

  • Los sentimientos pueden acompañar a la verdad.

  • También pueden acompañar al error.

  • Una experiencia espiritual puede ser sincera y estar mal interpretada.

  • Existen espíritus engañadores.

  • Todo espíritu debe ser probado.

  • La prueba debe incluir la doctrina apostólica.

  • Ninguna experiencia puede contradecir el evangelio ya revelado.

  • Ni siquiera un ángel puede anunciar otro evangelio.

Primera Juan 4 no enseña que basta pronunciar el nombre de Jesús. Ordena escuchar a los testigos apostólicos y permanecer en la doctrina recibida desde el principio.

Santiago 1:5 promete sabiduría, no una sensación infalible para autenticar nuevos libros.

Juan 16:13 fue una promesa particular a los apóstoles y no convierte cada impresión privada en revelación divina.

Moroni 10:4 crea una prueba subjetiva que no permite examinar adecuadamente la falsedad del propio libro.

El mormonismo constituye otro evangelio no solamente porque posee otro libro, sino porque introduce:

  • Nuevas Escrituras que corrigen y completan la Biblia.

  • Una apostasía total desconocida por el Nuevo Testamento.

  • Un sacerdocio supuestamente restaurado.

  • Una Iglesia con autoridad salvadora exclusiva.

  • Ordenanzas del templo necesarias para la exaltación.

  • Una concepción diferente de Dios.

  • La posibilidad de que los hombres lleguen a ser dioses exaltados.

  • Profetas cuyas revelaciones gobiernan la interpretación bíblica.

Pablo advirtió:

«Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente […] sea anatema».

—Gálatas 1:8.

Moroni es presentado como un ángel que trajo un nuevo libro y respaldó la misión de un nuevo profeta.

Pero el hecho de que aparezca un ángel dentro de un relato no demuestra que el mensaje proceda de Dios.

El verdadero Espíritu Santo nunca contradice la Palabra que él mismo inspiró. Nunca disminuye la suficiencia de Jesucristo. Nunca dirige a una persona hacia un evangelio diferente.

Por tanto, el Libro de Mormón no debe aceptarse porque produzca una sensación. Debe ser examinado por el evangelio apostólico, por la Escritura y por sus afirmaciones históricas.

Cuando se realiza ese examen, el mormonismo no aparece como la restauración del evangelio de Cristo, sino como un sistema religioso posterior que utiliza una confirmación subjetiva para proteger doctrinas que no fueron enseñadas por Jesús ni por sus apóstoles.

«Por esto Dios enviará sobre ellos un poder engañoso, para que crean en la mentira.» 2 Tes 2:11.

«Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema»

Gálatas 1:8

Si, el libro del mormón es un evangelio diferente, alegando que son la perfección de la escritura mientras que la biblia se ha corrompido ¿manera de demostrarlo? imposible ¿manera de desmentir esa afirmación? posible, pero ellos solamente prefieren creerlo antes que a la biblia milenial y perfecta.

A. Entendiendo cómo evangelizan los mormones, aplicable también a los adventistas y testigos.

  1. Cuando los mormones buscan hombres, saben que el mayor obstáculo para la conversión es que el candidato acepte el Libro de Mormón como inspirado y que si este más bien acepta que lo es la biblia es un gran desafío pues le dirán la biblia dice que eso que me estás enseñando está mal. Así que les dan un ejemplar del libro y les piden que lo lean de principio a fin y luego oren a Dios para que les revele su veracidad, confiando la sensación confiable en la que los demonios se manifestarán haciendole pensar que es Dios, despreciando la razón que no está del lado del libro de mormón.
  1. Citan Moroni 10:4: «Y cuando recibáis estas cosas, quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios, el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si estas cosas no son verdaderas; y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo. Y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas». Y ya sabemos que ese falsa sensación no es otra que la de los demonios, pues el espíritu de Dios no puede manifestarse en la apostasía.
 

1 JUAN 4:1-6

«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo»

Considera esto muy importante la biblia nos está diciendo que si un espíritu no confiesa que Jesucristo no ha venido en carne no es de Dios, aceptar el libro del mormón implica contradecir a Jesús y sus enseñanzas, negar la supremacía divina de su escritura, y por tanto hacerlo por mentiroso, en la cual es imposible que se manifieste cumpliendo lo que dice Moroni 10:4, si no más bien se manifestará el espíritu del anticristo para engañar y que los que sean engañados nieguen la razón.

  • Pedirle a un posible nuevo converso que ore a Dios para que le revele sentimientos de confirmación de que la Biblia de las Maravillas es verdadera es una forma de hipnosis positiva. Esta es simplemente la antigua postura de Santidad sobre el milagroso poder de convicción del Espíritu Santo. Muchos grupos religiosos, al ser confrontados con la verdad bíblica, responden: «No puedo refutar tus argumentos, pero sé que debes estar equivocado porque tengo el testimonio del Espíritu Santo en mi corazón». Y sabemos que eso no puede ser cierto mientras que la razón no esté de nuestro lado.

B. Los mormones no son los únicos en este «sentimiento de verdad del Espíritu Santo».

  • Es interesante ver cómo una secta mormona utiliza esta técnica de «orar a Dios para que le diga que tenemos razón» contra otra secta mormona, la cual se aplica para cualquier secta pues dicen algo similar.
  • Similar a la «gracia irresistible» del calvinismo, donde el pecador es llevado a la salvación por la gracia divina, lo cual es cierto pero también es posible condenarse aun cuando se ha sido llamado.
Ezequiel 33:13
«Cuando yo dijere al justo: De cierto vivirás, y él confiado en su justicia hiciere iniquidad, todas sus justicias no serán recordadas, sino que morirá por su iniquidad que hizo«
 
  • Las denominaciones de tipo «bautista», los adventistas del séptimo día y los católicos esperan que los sentimientos de Dios confirmen que su fe es genuina, la cual conocemos como la sensanción confiable.
  • Malinterpretar Jn 16:13 como una ayuda para interpretar la Biblia, en lugar de cómo obtuvimos la Biblia.
  • Dios nunca usa los sentimientos para confirmar la verdad, la fe viene al leer la Biblia: Romanos 10:17 y al tener la verdad/razón de nuestro lado, es cuando Dios se manifiesta a nosotros si nos arrepentimos de todo corazón y creemos en su palabra.

C. Los mormones se mantienen en su fe, no por escrituras objetivas, sino por sentimientos internos que han confundido con la confirmación del Espíritu Santo de que el mormonismo es la verdad.

  • La fe en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días los “engancha” y los “mantiene” unidos a la iglesia independientemente de las enseñanzas de la Biblia.
  • La Biblia no hace en ningún lugar una promesa similar. ¡Santiago 1:5 no enseña esto!
  • Este pasaje está dirigido a los hermanos que son salvos, no a los que buscan a los pecadores.
  • Los mormones piden conocimiento, este pasaje promete sabiduría.
  • La sabiduría y el conocimiento son diferentes: Romanos 11:33; Colosenses 2:3
  • Nada en este pasaje indica que los cristianos deberían dar a los no creyentes una copia de la Biblia y que Dios confirmaría directa y milagrosamente su veracidad.
  • Pruebe este enfoque: «¿Podría leer mi Biblia de principio a fin y pedirle a Dios que le revele que contiene todo el mensaje de Dios al hombre y que no hay partes perdidas ni alteradas?»
  • Porque ciertamente la biblia es palabra la de Dios creyendolo e inclusive pidiendo pruebas de porque esto es verdad, la cual ya conoces.

D. Evite los siguientes enfoques al enseñar a los mormones cuando se te acerca

  • Pruebas del carácter criminal e inmoral de Joseph Smith. (Smith fue condenado en un tribunal penal, falsificó documentos, tuvo varias esposas y murió en la cárcel en un tiroteo entre dos bandos). Todo esto es cierto e interesante, pero hay razones más fuertes por las cuales el mormonismo es una secta.
  • Mostrando todas las profecías de José Smith que fallaron y resultaron ser falsas. Es cierto, pero hay razones más fuertes que enseñar.

E. Al tratar con mormones, es importante centrarse en quitarse el anzuelo. No discutan diferencias doctrinales, sino que ataquen la credibilidad del Libro de Mormón y su imperfección, así como enseñar la perfección de la biblia por la cual se destruye todo el mormonismo y cualquier secta.

Si los cristianos dicen…

Los mormones piensan confiados en la sensación confiable…

«La Biblia no enseña que Dios tiene carne y huesos» ni «que Jesús visitó Norteamérica después de su ascensión».

«No supongan que la Biblia contiene todas mis palabras, la Biblia no es una revelación completa» 2 Nefi 29:30

La Biblia no contiene el modelo gubernamental de organización que utiliza actualmente la iglesia mormona.

«Se han quitado muchas cosas claras y preciosas de la Biblia» 1 Nefi 13:26

La Biblia la contradice sobre el lugar de nacimiento de Jesús

La Biblia ha cambiado con el tiempo y tiene errores de traducción.

La Biblia dice que no hay matrimonio en el cielo.

Se inspiró en su traducción.

La Biblia dice que María era virgen cuando fue concebida.

El Libro de Mormón es el libro más correcto del mundo.

La Biblia es todo lo que necesitamos para saber acerca de Dios.

«Solo los necios usan solo la Biblia» 2 Nefi 29:3-6

 

Para salvar a un mormón lo que tienes que hacer es presentarle todo lo que has aprendido en esta red de las sectas e indicarle que solamente la biblia es la palabra de Dios y que la razón respalda eso, mientras que al libro del mormón no, para que dejen de creer en lo que sienten y sepan que ese es un poder engañoso.

Descubre este proyecto a través de historias

Gracias a tu recomendación podré continuar agregando mucho más contenido, las historias incluyen temas de la red de todo, contáctame ante cualquier consulta.