La antigua Petra (Sela, la ciudad rocosa) en Jordania existiría y se convertiría en el refugio de los judíos que huían durante la Tribulación (Isaías 16:14; Mateo 24:16; Apocalipsis 12:6, 14). En 1994, Jordania e Israel firmaron un tratado de paz que convertía a Petra en un posible refugio para los judíos que huían.