Jesús dijo que los cristianos serían odiados por causa de su nombre (Lucas 21:17; Apocalipsis 6:911; 20:4). La prohibición de la Biblia, la oración, los Diez
Mandamientos, los belenes, los villancicos, etc., refleja esta tendencia. Consideremos también que durante el siglo pasado fueron martirizados más cristianos que durante toda la historia anterior.