Se anticipa el uso de armas nucleares (Zacarías 14:12). La bomba de neutrones derrite (disuelve) a sus víctimas, tal como Dios advirtió hace 2500 años. «Su carne se disolverá estando de pie, sus ojos se disolverán en sus cuencas y su lengua se disolverá en su boca». Esto era inimaginable en los días de Zacarías.