Análisis del mormonismo histórico

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Análisis del mormonismo histórico

Joseph Fielding Smith, presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días entre 1970 y 1972, declaró:

«El mormonismo debe sostenerse o caer sobre la historia de José Smith. Él fue un profeta llamado, debidamente nombrado y comisionado por Dios, o fue uno de los mayores fraudes que este mundo ha conocido. No hay término medio».

La importancia de esta declaración es evidente. Las pretensiones exclusivas de la Iglesia mormona dependen de que José Smith realmente haya sido:

  • Visitado por Dios Padre y Jesucristo.

  • Llamado como profeta.

  • Guiado hasta unas planchas antiguas.

  • Dotado sobrenaturalmente para traducirlas.

  • Visitado por ángeles.

  • Autorizado para restaurar el sacerdocio.

  • Elegido para restablecer la única Iglesia verdadera.

Si estas afirmaciones fundamentales fueran falsas, la autoridad exclusiva del mormonismo también quedaría sin fundamento.

Orson Pratt expresó un principio semejante acerca del Libro de Mormón:

«Este libro debe ser verdadero o falso. Si es verdadero, es uno de los mensajes más importantes enviados por Dios […] Si es falso, es una de las imposiciones más astutas, perversas y atrevidas que se han presentado al mundo».

Por tanto, examinar la historia de José Smith no constituye una persecución religiosa. Es aplicar a sus afirmaciones la misma prueba que sus propios dirigentes consideraron legítima.

La Biblia ordena:

«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo».

—1 Juan 4:1.

«Examinadlo todo; retened lo bueno».

—1 Tesalonicenses 5:21.

La historia oficial de la Primera Visión

Según el relato canonizado por la Iglesia mormona, en la primavera de 1820 José Smith, de catorce años, acudió a un bosque para preguntar a Dios cuál de todas las iglesias era verdadera.

Smith afirmó que se le aparecieron dos personajes gloriosos. Uno señaló al otro y dijo:

«Este es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!».

José identificó a esos personajes como Dios Padre y Jesucristo. También declaró que Cristo le ordenó no unirse a ninguna iglesia, porque todas estaban equivocadas y sus credos eran una abominación.

Smith afirmó posteriormente que, cuando contó su experiencia a un predicador metodista, recibió desprecio y comenzó a ser perseguido por dirigentes religiosos y miembros de la comunidad.

Esta Primera Visión es presentada actualmente como el inicio de la restauración y una demostración de que el Padre y el Hijo son dos personajes físicamente distintos.

Pero el desarrollo documental de la historia es mucho más complejo de lo que suele presentarse en las lecciones misioneras.

Una corrección esencial: sí existen relatos anteriores a 1842

No es correcto afirmar que no existe ninguna mención de la Primera Visión antes de 1842.

Actualmente se conocen cuatro relatos principales atribuidos directamente a José Smith:

  • Un relato manuscrito de aproximadamente 1832.

  • Un relato registrado en su diario en noviembre de 1835.

  • El relato histórico comenzado en 1838 y redactado entre 1838 y 1839.

  • La carta de Wentworth publicada en 1842.

También existe una narración publicada por Orson Pratt en 1840. El proyecto histórico oficial The Joseph Smith Papers reconoce y publica estos documentos.

Por tanto, no debe decirse:

«José Smith inventó por primera vez la Primera Visión en 1842».

La afirmación correcta es:

«No se conserva ningún relato contemporáneo de 1820. El relato más antiguo conocido fue escrito aproximadamente doce años después, en 1832; los relatos posteriores añadieron, modificaron o destacaron elementos que no aparecen de la misma manera en el primero».

El relato actualmente canonizado comenzó a redactarse en 1838, fue publicado por entregas desde marzo de 1842 y fue incorporado a la Perla de Gran Precio, canonizada en 1880.

La demora no demuestra automáticamente que la experiencia fuera inventada. Muchas personas escriben acontecimientos importantes años después. Pero una afirmación fundacional tan extraordinaria debe examinarse con especial atención cuando sus detalles aumentan y cambian con el tiempo.

Diferencias entre los relatos

El relato de 1832

El relato más antiguo fue escrito parcialmente por la propia mano de José Smith.

En esta versión:

  • José busca principalmente el perdón de sus pecados.

  • Afirma que, mediante el estudio de la Biblia, ya había llegado a la conclusión de que las denominaciones se habían apartado del evangelio.

  • No relata que fuera al bosque para preguntar cuál iglesia era verdadera.

  • Habla de la aparición del «Señor».

  • No identifica expresamente a dos personajes separados como el Padre y el Hijo.

  • Cristo le declara que sus pecados han sido perdonados.

La propia Iglesia reconoce que este relato no identifica específicamente al Padre y al Hijo como dos personajes separados.

El relato de 1835

En noviembre de 1835, José narró la visión a un visitante.

En esta versión:

  • Aparece primero un personaje.

  • Después aparece otro personaje.

  • Se mencionan muchos ángeles.

  • Uno de los personajes declara que los pecados de José son perdonados.

  • No aparece con la misma claridad la fórmula canonizada: «Este es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!».

Esta narración ya contiene dos personajes, pero su presentación difiere del relato oficial posterior.

El relato de 1838

El relato iniciado en 1838 contiene la versión que actualmente se enseña como normativa:

  • José está confundido por una gran agitación religiosa.

  • Desea saber cuál iglesia es verdadera.

  • Una fuerza maligna intenta impedirle orar.

  • Aparecen simultáneamente el Padre y el Hijo.

  • El Padre presenta al Hijo.

  • Cristo declara que todas las iglesias están equivocadas.

  • José recibe la orden de no unirse a ninguna.

  • Al contar la visión, comienza una persecución generalizada.

El relato de 1842

En la carta de Wentworth, José volvió a resumir la experiencia. Allí describe dos personajes gloriosos y afirma que se le comunicó que todas las denominaciones creían doctrinas incorrectas.

¿Son solamente diferencias de énfasis?

La Iglesia mormona responde que las versiones son complementarias y fueron adaptadas a públicos y propósitos distintos. Esta explicación es posible para algunos detalles.

Una persona puede narrar una experiencia:

  • Destacando su búsqueda de perdón en una ocasión.

  • Destacando la confusión religiosa en otra.

  • Resumiendo ciertos detalles.

  • Ampliando otros.

Pero no todas las diferencias son triviales.

Las preguntas legítimas son:

  • ¿Por qué el relato más antiguo no identifica claramente al Padre y al Hijo como personajes separados?

  • ¿Por qué en 1832 José ya había concluido que todas las iglesias estaban equivocadas, mientras en 1838 afirma que acudió a preguntar cuál era verdadera?

  • ¿Por qué la presentación más clara de dos seres distintos aparece mientras la teología mormona estaba desarrollándose hacia una distinción corporal entre el Padre y el Hijo?

  • ¿Por qué la versión de 1838 contiene una persecución extensa que no está documentada contemporáneamente?

  • ¿Por qué la historia publicada por la Iglesia durante 1834 y 1835 comenzó prácticamente con la aparición del ángel de 1823 y no convirtió la visión de 1820 en su acontecimiento fundacional?

Ninguna pregunta aislada demuestra fraude, pero juntas muestran que la narrativa fundacional adquirió mayor definición doctrinal con el paso de los años.

El silencio de los periódicos de 1820

El texto original argumentaba que los periódicos de Palmyra no mencionaron la visión ni la persecución de José Smith.

Este dato puede señalarse, pero no debe exagerarse.

La ausencia de una noticia periodística no demuestra que una experiencia privada nunca ocurrió. Un adolescente desconocido que afirmaba haber visto a Dios no necesariamente habría recibido cobertura de prensa.

Sin embargo, el relato de 1838 no describe solamente una conversación privada ignorada. Afirma que:

  • Los dirigentes religiosos se unieron contra José.

  • Hombres importantes lo persiguieron.

  • La persecución se extendió entre diferentes grupos.

  • El joven se convirtió en objeto de desprecio general.

No existe documentación contemporánea conocida que confirme una conmoción comunitaria de esa magnitud en 1820.

La conclusión responsable no es:

«Como ningún periódico lo publicó, la visión nunca ocurrió».

Sino:

«La persecución extensa descrita muchos años después no cuenta con confirmación documental contemporánea».

La historia de Oliver Cowdery omitió la visión de 1820

Entre 1834 y 1835, Oliver Cowdery publicó en Latter Day Saints’ Messenger and Advocate una serie de cartas históricas sobre los comienzos del movimiento. Esas cartas fueron posteriormente copiadas dentro de una historia oficial de José Smith.

Cowdery describió el despertar religioso de José y comenzó la narración celestial con la visita angelical de septiembre de 1823. La historia dice que José buscaba saber si existía un Ser Supremo y obtener la seguridad de que era aceptado por él. Después narra la aparición del ángel y las planchas.

Esto plantea una dificultad real.

Si en 1820 José ya había visto personalmente al Padre y al Hijo, sabía con absoluta certeza que existía un Ser Supremo. Además, ya habría recibido el perdón de sus pecados y una comisión trascendental.

Los defensores pueden responder que Cowdery no poseía toda la información o que decidió comenzar la historia en 1823. Pero José Smith llegó a ejercer control sobre el documento histórico en el que estas cartas fueron incorporadas, y la Primera Visión todavía no aparece como el fundamento público que llegaría a ser después.

Por tanto, la pregunta permanece:

¿Por qué una historia oficial temprana de los orígenes de la Iglesia presenta 1823, y no 1820, como el inicio efectivo de la intervención celestial?

La familia de José y las iglesias existentes

Después de la muerte de Alvin Smith, varios miembros de la familia se relacionaron con la Iglesia presbiteriana.

Esto no contradice directamente el relato de José, porque la orden de no unirse a ninguna iglesia supuestamente fue dada a él, no necesariamente a toda su familia.

También existen testimonios posteriores según los cuales José asistió a reuniones metodistas e incluso fue incluido brevemente en una clase metodista en 1828, cuando vivía cerca de la familia de Emma.

Este dato debe utilizarse con cautela. La evidencia procede principalmente de declaraciones posteriores y su significado es discutido. Pudo tratarse de una asistencia temporal, una inclusión en un registro de clase o un intento de afiliación que no llegó a completarse.

Por eso, no conviene afirmar categóricamente:

«Los metodistas expulsaron a José por practicar magia».

La formulación más sólida es:

«Existen testimonios posteriores de que José participó brevemente en una clase metodista en 1828, algo difícil de armonizar con una orden divina absoluta de no unirse a ninguna iglesia, aunque la naturaleza exacta de esa participación no puede determinarse con certeza».

La Primera Visión y el desarrollo de la doctrina de Dios

El relato canonizado enseña que José vio en 1820 al Padre y al Hijo como dos personajes distintos.

Sin embargo, los primeros textos mormones presentan una doctrina de Dios menos definida y, en ocasiones, más cercana al lenguaje trinitario o modalista del cristianismo del siglo XIX.

El Libro de Mormón contiene expresiones como:

«Dios mismo descenderá entre los hijos de los hombres».

—Mosíah 15:1.

«Siendo el Padre y el Hijo».

—Mosíah 15:2.

«Cristo el Hijo, y Dios el Padre, y el Espíritu Santo, que es un eterno Dios».

—Alma 11:44.

Estos textos pueden ser interpretados de distintas maneras. No prueban necesariamente un modalismo completo, pero tampoco presentan claramente la teología mormona posterior de tres seres divinos físicamente separados y unidos únicamente en propósito.

Las Conferencias sobre la Fe

El texto original cometía un error al llamar al Libro de Mandamientos de 1835 «Doctrina y Convenios».

El primer intento de publicar las revelaciones de José Smith fue el Book of Commandments de 1833. La impresión fue interrumpida por la destrucción de la imprenta en Misuri.

En 1835 se publicó la primera edición de Doctrine and Covenants. Su primera parte contenía siete conferencias teológicas, posteriormente conocidas como Lectures on Faith o Conferencias sobre la Fe. La segunda parte contenía las revelaciones o «convenios».

La autoría exacta de las conferencias es discutida. Sidney Rigdon probablemente tuvo una participación importante, y no puede afirmarse que José Smith escribiera personalmente cada frase. Sin embargo, José formó parte del comité que preparó el volumen y las conferencias fueron publicadas como la sección doctrinal de un libro aprobado por la Iglesia.

La quinta conferencia enseñaba:

«El Padre, siendo un personaje de espíritu, gloria y poder».

Mientras describía al Hijo como:

«Un personaje de tabernáculo».

El texto hablaba de dos personajes que constituían el poder supremo y describía al Espíritu Santo de una manera diferente a la doctrina mormona actual.

En 1843, José Smith enseñó:

«El Padre tiene un cuerpo de carne y huesos, tangible como el del hombre».

Esta declaración se encuentra actualmente en Doctrina y Convenios 130:22. El registro contemporáneo de la enseñanza confirma la afirmación.

La contradicción es evidente:

En 1835:

El Padre es un personaje de espíritu.

En 1843:

El Padre posee un cuerpo tangible de carne y huesos.

Las Conferencias sobre la Fe permanecieron dentro de Doctrina y Convenios hasta 1921, cuando fueron eliminadas. La explicación oficial actual es que se trataba de lecciones teológicas y no de revelaciones formalmente presentadas como tales a la Iglesia.

Pero su eliminación no borra el problema histórico.

Si José vio corporalmente al Padre en 1820, ¿por qué una exposición doctrinal aprobada durante su presidencia describió al Padre como personaje de espíritu quince años después?

Esto no demuestra matemáticamente que la visión fuera inventada, porque José podría haber creído que un personaje espiritual podía manifestarse visiblemente. Sin embargo, muestra que la comprensión mormona acerca de la naturaleza corporal del Padre no estaba claramente establecida desde 1820, sino que se desarrolló progresivamente.

El nombre cambiante de la Iglesia

La Iglesia mormona afirma que su nombre actual fue dado mediante revelación.

Cuando fue organizada el 6 de abril de 1830, se utilizó el nombre:

Iglesia de Cristo.

En mayo de 1834, una conferencia aprobó el nombre:

Iglesia de los Santos de los Últimos Días.

En abril de 1838, una revelación estableció:

Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Los documentos oficiales confirman esta secuencia y explican que el nombre de 1838 combinó elementos de los dos nombres anteriores.

El simple cambio de nombre no demuestra fraude. Las organizaciones pueden cambiar de nombre y una revelación posterior podría, en teoría, aclarar la denominación.

Pero tampoco es correcto presentar el nombre actual como si hubiera acompañado invariablemente a la Iglesia desde su fundación.

La secuencia muestra un movimiento en desarrollo cuya identidad, organización y teología fueron adquiriendo forma gradualmente.

La poligamia secreta de José Smith

José Smith introdujo secretamente el matrimonio plural entre algunos de sus seguidores.

La propia Iglesia mormona reconoce actualmente que:

  • Smith se unió a múltiples mujeres.

  • La práctica comenzó de manera reservada.

  • Algunas esposas ya estaban casadas civilmente con otros hombres.

  • Algunas mujeres eran considerablemente más jóvenes que Smith.

  • Emma aceptó temporalmente algunas uniones y rechazó otras.

  • La práctica ocasionó fuertes conflictos dentro de su matrimonio.

  • Dirigentes publicaron negaciones cuidadosamente redactadas que condenaban la «esposa espiritual» y la poligamia, pero evitaban reconocer las uniones que Smith consideraba «matrimonios plurales» autorizados por Dios.

Por tanto, el núcleo de la acusación es verdadero:

José Smith practicó secretamente una forma de poligamia mientras públicamente la Iglesia emitía declaraciones que llevaban a la mayoría de las personas a creer que no se practicaba.

No es necesario exagerar ni acusar a cada matrimonio de tener relaciones sexuales demostrables. La falta de transparencia ya constituye un problema moral y profético grave.

Pablo estableció como requisito para los dirigentes cristianos:

«Es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer».

—1 Timoteo 3:2.

«Que gobierne bien su casa».

—1 Timoteo 3:4.

José Smith no actuó con la transparencia, fidelidad conyugal y conducta irreprensible requerida para un pastor cristiano.

¿Murió José Smith únicamente por la poligamia?

No es exacto afirmar que José Smith fue asesinado simplemente «como resultado de la poligamia».

La poligamia fue uno de los factores centrales de la crisis final, pero no el único.

El 7 de junio de 1844, disidentes mormones publicaron el primer y único número del Nauvoo Expositor. El periódico denunció:

  • La práctica secreta del matrimonio plural.

  • El poder político de José Smith.

  • Su autoridad religiosa.

  • Supuestas tendencias teocráticas.

  • Abusos dentro del gobierno de Nauvoo.

Como alcalde, José participó en la decisión del consejo municipal que declaró la imprenta una molestia pública. La prensa fue destruida.

La destrucción de la imprenta provocó acusaciones de disturbio. Posteriormente José y Hyrum Smith fueron acusados de traición y encarcelados en Carthage. El 27 de junio de 1844, una turba armada irrumpió en la cárcel y los mató.

La formulación correcta es:

«La poligamia secreta contribuyó decisivamente a la ruptura con los disidentes que fundaron el Nauvoo Expositor. La destrucción de la imprenta desencadenó el proceso legal que llevó a José Smith a Carthage, donde fue asesinado ilegalmente por una turba».

El asesinato de José fue un crimen y no debe justificarse.

Pero ser asesinado no convierte automáticamente a una persona en profeta verdadero. Muchos dirigentes religiosos, políticos y sociales han muerto violentamente sin que eso confirme sus afirmaciones sobrenaturales.

Los testigos de las planchas

El Libro de Mormón incluye dos declaraciones:

  • El Testimonio de Tres Testigos.

  • El Testimonio de Ocho Testigos.

Los tres testigos fueron:

  • Oliver Cowdery.

  • David Whitmer.

  • Martin Harris.

Ellos declararon que un ángel les mostró las planchas y que una voz divina confirmó la traducción.

Los ocho testigos declararon que José Smith les mostró unas planchas con apariencia de oro, que las tocaron y que vieron grabados sobre ellas.

Corrección: no debe afirmarse que todos negaron su testimonio

Los tres testigos abandonaron o fueron expulsados de la Iglesia durante la crisis de 1837-1838. Oliver Cowdery y Martin Harris posteriormente regresaron; David Whitmer nunca volvió.

No existe una retractación formal y verificable en la que alguno declarara:

«Nunca vi nada y participé conscientemente en un fraude».

David Whitmer, en particular, reafirmó públicamente su declaración hasta el final de su vida. La Iglesia utiliza correctamente este dato cuando afirma que ninguno de los tres emitió una negación formal de su testimonio publicado.

Por tanto, la declaración de Brigham Young de que algunos llegaron a dudar o negarse internamente no puede usarse como prueba de que confesaron un engaño.

También debe tratarse con cautela la afirmación de que Martin Harris tenía un testimonio superior de un libro shaker. Las versiones proceden de relatos polémicos y no equivalen a una retractación clara de su testimonio mormón.

Lo que los testimonios sí demuestran

Los testimonios demuestran que un grupo de personas cercanas a José Smith declaró haber tenido experiencias relacionadas con unas planchas.

No es razonable descartarlos simplemente como si nunca hubieran existido.

Lo que los testimonios no demuestran

Tampoco constituyen una comprobación histórica independiente de toda la narración.

Los tres testigos describieron una experiencia sobrenatural

Su declaración incluye:

  • Un ángel.

  • Una manifestación del poder de Dios.

  • Una voz celestial.

  • Una orden divina de testificar.

No describen una inspección ordinaria realizada ante arqueólogos, lingüistas o investigadores independientes.

La misma Iglesia reconoce que una fuente disidente afirmó que Martin Harris distinguía entre ver con ojos naturales y ver en una experiencia espiritual, aunque también conserva múltiples declaraciones posteriores en las que Harris reafirmó la realidad de lo que vio.

Por tanto, la naturaleza exacta de la experiencia debe examinarse sin caricaturas:

  • Fue presentada como real.

  • También fue expresamente visionaria y sobrenatural.

  • No fue una inspección científica neutral.

Los ocho testigos estaban estrechamente relacionados

Los ocho eran miembros de las familias Smith y Whitmer o personas estrechamente vinculadas con ellas.

Esto no hace que automáticamente mintieran, pero reduce la independencia del grupo.

No eran ocho arqueólogos desconocidos convocados aleatoriamente. Formaban parte del mismo círculo familiar y religioso que participó en la producción y difusión del libro.

No se conserva el documento original con todas las firmas

La copia conservada más antigua del Testimonio de los Tres Testigos aparece en el manuscrito del impresor, escrita por Oliver Cowdery. Las firmas de los otros testigos que aparecen allí también fueron copiadas por Cowdery.

David Whitmer afirmó posteriormente que cada testigo había firmado un documento original, pero ese original no se conserva.

En el caso de los ocho, tampoco se sabe con certeza si todos firmaron individualmente el documento original ni quién redactó la declaración.

Esto no demuestra falsificación. Era normal que un escriba preparara una copia para la imprenta.

Pero debe decirse con precisión:

«Tenemos declaraciones impresas con sus nombres y testimonios posteriores que las respaldan, pero no poseemos las planchas ni el documento original firmado individualmente por todos para someterlos a análisis».

Ningún testigo podía traducir el texto

Aunque aceptáramos que José mostró a los ocho un objeto metálico con marcas, eso no demostraría:

  • Que fuera antiguo.

  • Que estuviera hecho de oro puro.

  • Que procediera de una civilización nefita.

  • Que las marcas fueran egipcio reformado.

  • Que la traducción inglesa correspondiera con ellas.

  • Que un ángel hubiera entregado el objeto.

Ver un objeto no equivale a verificar su procedencia ni su traducción.

La afirmación fundamental sigue sin poder comprobarse

José Smith aseguró que devolvió las planchas al ángel Moroni.

Por tanto:

  • No pueden fecharse.

  • No puede analizarse su composición.

  • No pueden fotografiarse.

  • No pueden compararse sus caracteres con el manuscrito.

  • No puede verificarse la traducción.

  • No puede determinarse si eran una fabricación moderna.

La evidencia material desapareció precisamente antes de que pudiera ser evaluada por especialistas independientes.

Los testigos sustituyen parcialmente al objeto, pero no pueden sustituir un examen lingüístico y arqueológico.

La antigua crítica de Alexander Campbell

La extensa sección final del texto original procede de Alexander Campbell, un importante dirigente restauracionista que publicó en 1831 una crítica titulada Delusions: An Analysis of the Book of Mormon. Una edición en forma de folleto apareció en 1832.

Este dato es importante porque demuestra que, inmediatamente después de la publicación del Libro de Mormón, lectores informados identificaron en él:

  • Lenguaje bíblico de la versión King James.

  • Controversias protestantes del siglo XIX.

  • Debates sobre bautismo.

  • Avivamiento religioso.

  • Gobierno eclesiástico.

  • Antimasonería.

  • Frases y conceptos propios del ambiente norteamericano de José Smith.

Campbell concluyó que el libro parecía resolver debates propios de Nueva York en los años anteriores a 1830, aunque supuestamente había sido escrito por diferentes autores antiguos durante más de mil años.

Esta observación continúa siendo relevante.

Sin embargo, el texto de Campbell contiene:

  • Insultos personales.

  • Burlas.

  • Generalizaciones.

  • Afirmaciones incorrectas.

  • Argumentos que no serían considerados concluyentes actualmente.

No debe copiarse como si cada frase fuera históricamente exacta.

Una refutación cristiana no necesita llamar a José Smith «bribón», «ateo», «ignorante» o expresiones semejantes. Debe demostrar el error con evidencia.

«El siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos […] que con mansedumbre corrija a los que se oponen».

—2 Timoteo 2:24-25.

El problema del sacerdocio nefita

Una de las observaciones más fuertes de Campbell debe conservarse.

El Libro de Mormón afirma que Lehi descendía de José, concretamente de Manasés según Alma 10:3. Nefi y sus hermanos, por tanto, no eran descendientes de Aarón.

Sin embargo, después de llegar a América:

  • Lehi ofrece holocaustos.

  • Nefi construye un templo.

  • Nefi consagra a Jacob y José como sacerdotes.

  • El pueblo afirma guardar la ley de Moisés.

  • Aparecen sumos sacerdotes dentro de una sociedad no levítica.

Segundo Nefi 5:26 declara:

«Y yo, Nefi, consagré a Jacob y a José para que fuesen sacerdotes y maestros sobre la tierra de mi pueblo».

Pero la ley de Moisés reservaba el sacerdocio a Aarón y a sus hijos:

«Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo […] para que sean mis sacerdotes».

—Éxodo 28:1.

«Y constituirás a Aarón y a sus hijos para que ejerzan su sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá».

—Números 3:10.

Los levitas auxiliaban en el tabernáculo, pero los sacerdotes que ofrecían sacrificios debían pertenecer a la descendencia de Aarón.

La rebelión de Coré demuestra que no bastaba con pertenecer al pueblo del pacto y sentirse llamado:

«¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado […] para que procuréis también el sacerdocio?».

—Números 16:9-10.

Hebreos confirma que Jesús no ejerció como sacerdote levítico sobre la tierra porque pertenecía a Judá:

«Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio».

—Hebreos 7:14.

Jesús es sacerdote según un orden superior, el de Melquisedec, y su sacerdocio se fundamenta en su vida indestructible, no en que cualquier israelita pueda nombrarse sacerdote.

Los defensores mormones responden que los nefitas ejercían el Sacerdocio de Melquisedec.

Pero el Libro de Mormón no explica claramente:

  • Cuándo recibieron ese sacerdocio.

  • Quién se lo confirió.

  • Por qué continuaban presentándose como observadores de la ley de Moisés.

  • Cómo administraban sacrificios mosaicos fuera del sacerdocio Aarónico.

  • Por qué construyeron un templo de modelo israelita sin levitas ni descendientes de Aarón.

Esta es una tensión bíblica real dentro de la narración.

Un templo lejos de Jerusalén

El templo nefita también plantea preguntas.

Bajo el Antiguo Pacto, Jerusalén llegó a ser el lugar elegido para el santuario central:

«El lugar que Jehová vuestro Dios escogiere […] ése buscaréis, y allá iréis».

—Deuteronomio 12:5.

Los israelitas exiliados dirigían su oración hacia Jerusalén:

«Oraren a ti hacia la tierra que diste a sus padres, y hacia la ciudad que tú elegiste, y la casa que yo he edificado a tu nombre».

—1 Reyes 8:48.

Sin embargo, el Libro de Mormón presenta a una familia fiel que:

  • Abandona Jerusalén antes de su destrucción.

  • Cruza el océano.

  • Construye otro templo.

  • Establece otro sacerdocio.

  • Ofrece sacrificios.

  • Mantiene una organización paralela.

La salida de Jerusalén podría compararse con otros actos proféticos de huida y no constituye por sí sola una contradicción. Jeremías mismo aconsejó someterse a Babilonia y algunos judíos escaparon a otros lugares.

El problema específico es mantener la ley mosaica mientras se establece una estructura de templo y sacerdocio que no cumple sus requisitos genealógicos.

Cristianos antes del nacimiento de Cristo

El Libro de Mormón presenta a sus personajes precristianos utilizando expresiones sumamente desarrolladas acerca de:

  • Jesucristo.

  • María.

  • El bautismo cristiano.

  • Nacer de nuevo.

  • La expiación infinita.

  • La remisión de pecados por la sangre de Cristo.

  • La Iglesia de Cristo.

  • El nombre de cristianos.

  • Dones del Espíritu Santo.

  • Debates sobre salvación infantil.

  • Sacerdotes, maestros y sumos sacerdotes cristianos.

El simple hecho de profetizar acerca de Cristo no contradice la Biblia. Isaías, Miqueas y otros profetas anunciaron al Mesías antes de su nacimiento.

Dios también podía revelar el nombre futuro de una persona, como ocurrió con Ciro:

«Así dice Jehová a su ungido, a Ciro».

—Isaías 45:1.

Por tanto, no es válido argumentar:

«Nefi conocía el nombre de Jesús antes de su nacimiento; eso es absolutamente imposible».

La cuestión es acumulativa y literaria.

Los personajes del Libro de Mormón no solamente anticipan al Mesías. Hablan utilizando vocabulario, fórmulas y controversias propias del cristianismo protestante posterior al Nuevo Testamento.

En ocasiones parecen conocer el sistema completo antes de que, según Pablo, ciertos aspectos del misterio fueran revelados a los apóstoles:

«Misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu».

—Efesios 3:5.

Pablo identifica específicamente como misterio revelado la incorporación de los gentiles como coherederos y miembros del mismo cuerpo:

«Que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo».

—Efesios 3:6.

El Libro de Mormón describe ampliamente esa incorporación siglos antes.

Un mormón puede responder que Dios reveló el misterio a los nefitas, pero entonces la afirmación de Pablo de que no había sido dado a conocer «como ahora» necesita ser cuidadosamente explicada.

Dependencia del lenguaje de la Biblia King James

El Libro de Mormón utiliza extensamente el inglés de la Biblia King James de 1611.

Contiene:

  • Capítulos completos de Isaías.

  • El Sermón del Monte.

  • Expresiones paulinas.

  • Frases de los Evangelios.

  • Fórmulas del inglés bíblico temprano moderno.

  • Construcciones como «and it came to pass».

  • Pronombres y formas verbales arcaizantes.

Una traducción divina realizada en 1829 podía utilizar lenguaje bíblico familiar para comunicar conceptos antiguos. Por tanto, la semejanza con la King James no prueba por sí sola que José Smith copiara fraudulentamente.

Sin embargo, la dependencia se vuelve problemática cuando:

  • El texto reproduce largas secuencias palabra por palabra.

  • Personajes americanos emplean lenguaje del Nuevo Testamento antes de que este fuera escrito.

  • El estilo de decenas de autores supuestos permanece extraordinariamente uniforme.

  • Controversias del siglo XIX aparecen expresadas mediante el lenguaje religioso del siglo XIX.

  • La traducción refleja particularidades de la Biblia inglesa de José Smith, no solamente el contenido de antiguos documentos.

La explicación mormona de que Dios permitió a José utilizar la King James es posible, pero nuevamente hace que la traducción sea imposible de examinar. Cuando coincide con la Biblia inglesa se atribuye a inspiración; cuando difiere se atribuye a revelación; y cuando contiene lenguaje moderno se atribuye a adaptación para el lector.

Controversias del siglo XIX dentro de un libro antiguo

Alexander Campbell observó que el Libro de Mormón responde repetidamente a debates que dominaban el ambiente religioso de José Smith:

  • Bautismo infantil.

  • Forma correcta del bautismo.

  • Salvación de los niños.

  • Iglesia verdadera.

  • Avivamiento.

  • Conversión emocional.

  • Caída y expiación.

  • Libertad humana.

  • Castigo eterno.

  • Dones espirituales.

  • Sacerdocio y autoridad.

  • Apostasía.

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